sábado, 23 de abril de 2011

Día del Libro 2011

Hoy es el Día del Libro, el día más importante del año para aquellos que amamos la Literatura. Este 2011 representa para mí un día especial, ya que es el primer Día del Libro en el que tengo una obra publicada. y, aunque al final no ha sido posible organizar ninguna firma para hoy, ello no va a empañar una festividad como esta.

Mi primera novela. ¡Compradla ya!

Las estadísticas dicen que esta semana se venderá entre el 60 y el 70% de los libros que los españoles compran a lo largo del año. Muchos de ellos por desgracia no serán leídos porque habrán sido comprados como parte de un "ritual que hay que cumplir". Abundarán también los títulos escritos por miembros de la farándula y el famoseo, deportistas, cantantes, presentadores de TV y otro sinfín de personajillos que harían bien con no envenenar las estanterías con su "prosa".
Comprad libros. Para vosotros, para las personas que apreciáis. Escogedlos con cuidado. No importa el precio. Que sea un libro pensado para cada persona que creéis que, al igual que vosotros, lee por el mero placer de hacerlo y disfruta con cada palabra.

Klaatu, barada...

Mientras redacto este texto ya me han regalado un libro. International Khiladi sabía muy bien las ganas que tenía de echarle el guante a The Wise Man's Fear de Patrick Rothfuss, la secuela de El nombre del viento. ¡Muchas gracias!

¡Casi mil páginas! ¡Me lo voy a pasar en grande!

En resumen. Comprad libros, pero no porque "toca". Comprad para vosotros y para vuestros seres queridos. Escoged con cuidado, porque no hay nada tan personal como un libro regalado. ¡Que el legado del Gran Bardo y del Manco de Lepanto nos acompañe esta velada!

viernes, 22 de abril de 2011

El Baúl de los Recuerdos: Batallitas Clónicas

Hace muchos años, cuando Dreamers era un foro recién creado y poblado de gente que solía respetar a los demás foreros, en Gritos desde el Calabozo, el subforo de rol, empezamos a contar las clásicas historias de guerra sobre los personajes míticos que habíamos jugado. Resultó que International Khiladi y yo teníamos las más extravagantes y variopintas, así que la gente del foro nos dedicó una sección propia. Su nombre: Batallitas Clónicas.
Hoy hablando con Ms.Delphine (a quien conocí en dicho foro) me han venido a la memoria esas anécdotas y he mirado si todavía existen.
Podéis leerlas en este enlace.
These were better days...

Paul Kersey, el charlesbronsonpersonaje por excelencia de International Khiladi.

Sobre derechos de autor, piratería y nuevos modelos de explotación

Mañana es el Día del Libro, la fiesta que cada año celebramos aquellos que amamos la Literatura. Lo que ya no es tan conocido es que, desde 1995, también es el Día del Copyright, una fecha en principio pensada para "concienciar" a la gente sobre los derechos de autor y el "mal" que representa la piratería. Pero, ¿qué entendemos por piratas? Vayamos por partes.

Sobre derechos de autor
La Ley (por lo menos en España) dice que una obra es propiedad de su autor desde el momento mismo de su creación, independientemente de a nombre de quién está inscrita en el Registro de la propiedad Intelectual, salvo contrato y otro documento similar de por medio. Los veteranos recordarán el famoso pleito que interpuso gran número de autores de tebeos contra la editorial Bruguera por la titularidad de los personajes que habían creado a lo largo de casi 30 años. Este proceso supuso una victoria para un colectivo esclavizado y sentó las bases de la subsiguiente jurisprudencia al respecto.
En otras palabras, que registrar una obra sin el consentimiento de su autor costituía un delito de apropiación por el cual se podía exigir el amparo del Ministerio Fiscal para cambiar el titular de la obra en el Registro y pedir los correspondientes daños y perjuicios.
Pero esto es España, amigos y, por desgracia, somos famosos por la picaresca.

La tecnología como delito (o cómo convertir la ignorancia tecnológica en un arancel)
Con el desarrollo de los microchips y los avances en miniaturización era sólo cuestión de tiempo que los hogares contaran con un poderoso mecanismo diferencial no analógico que pudiera almacenar contenidos: el ordenador personal. Los 70 ya habían sido una época en la que las discográficas clamaban al cielo mientras señalaban a las cintas de casette como instrumento del Diablo destinado a arruinar el Arte de la Música. El hecho que las mismas discográficas engañasen a muchos de sus artistas y se adueñaran de cantidades ingentes de dinero hasta el punto de casi arruinarlos no importaba. El hecho que te dejaran un disco y lo pudieras copiar (¡sucia palabra!) o que fotocopiaras un libro era un pecado imperdonable.
Es cierto que mucha gente intentó hacer negocio con las copias piratas pero la gran mayoría sólo querían hacerse con un objeto (disco, película, libro...) que tal como iba la economía era un objeto de lujo, más cuando el gran público estaba formado por adolescentes sin apenas ingresos. Es más, muchos artistas descubrían estupefactos que aquellos que habían empezado copiando alguna obra suya luego ahorraban para conseguir legalmente el resto de su producción. Si hubiéramos hecho caso a los alarmistas resultaba que las bibliotecas públicas tendrían que prohibirse porque "robaban" a los autores la venta de ejemplares (aunque eso es otro tema).
Lo cierto es que con la aparición de los primeros piratas informáticos la industria del ocio se empezó a preocupar, pese a que esos jóvenes aparentemente introvertidos lo único que querían era llevar hasta el máximo el potencial de su intelecto. A tal efecto os recomiendo un documental titulado Historia secreta de los piratas informáticos que, pese a su antigüedad, es muy revelador.

John Draper, el "capitán Crunch", Santo Patrón de los Hackers

Piratería y patentes de corso
Así pues llegamos a una época dominada por el control y la histeria de las grandes compañías. Hay que perseguir, denunciar, encarcelar y multar a todo el que ose poner en duda sus derechos. Se imponen multas astronómicas a usuarios, se persiguen programas como NAPSTER y las redes P2P. Se utilizan vacíos legales y el desconocimiento de los legisladores sobre asuntos tecnológicos para crear un Hombre del Saco, un Coco sin rostro que pretende destruir el Arte y a los Artistas. Los estados extienden modernas patentes de corso a compañías privadas para cobrar cánones a usuarios, cuando están vulnerando derechos que estos mismos estados han aprobado, como la copia privada. La delgada línea que separa al fair use de la copia ilegal hace que muchos cedan ante estos grupos de presión, empezando por los gobernantes que debían ser los encargados de velar por nuestros derechos.

NAPSTER, un programa que puso nerviosos a muchos


Un presente cyberpunk o cómo el rostro de un hombre muerto vela por nosotros
La persecución y la legislación cada vez más dura no hace más que añadir fuego a la rebelión. Cuando hay tiranos siempre hay rebeldes, e internet es el espacio perfecto para ello ya que la mayoría de tiranos no tienen los conocimientos suficientes para ganarles la partida a los usuarios. En BBSs y canales IRC primero y luego en foros empieza a proliferar el descontento. Toda información debería ser libre! claman. Entre todos estos grupos destaca uno en particular, surgido del foro /b/ de 4chan, un grupo anárquico, sin ideología política más que la absoluta libertad. Sus miembros llevan la máscara con el rostro de Guy Fawkes que se hizo famosa con el comic V de Vendetta. Son la primera metainteligencia surgida en la Red: Anonymous.

We do not forgive. We do not forget. We Are Anonymous. We are Legion. Expect Us.

A todo esto, ¿qué le queda a los autores?
Todo esto de la libertad está muy bien pero yo como autor ¿qué saco de todo esto? ¿quién paga mis facturas?
El debate al respecto está muy caldeado por posturas radicales en ambos bandos. Cierto, hay gente como Cory Doctorow (defensor acérrimo de la licencia Creative Commons) que pueden permitirse el lujo de poner gratis sus obras en internet el mismo día que salen a la venta porque ya tiene lectores. Pero recordemos que hubo una época en la que NO los tenía y, aún así, apostó por ello. Como bien repite una y otra vez Neil Gaiman, la "piratería" trae un curioso efecto secundario: el aumento de ventas del catálogo del autor pirateado. Pese a que hay feudos tradicionales donde siempre se han pirateado obras (Sudamérica, Rusia, Oriente Medio y, seamos sinceros, España) hay que tener en cuenta que mucha gente que adquiere gratis estos archivos (sean libros, juegos, discos, películas...) de ninguna manera piensan adquirir el producto incluso a precios reducidos. Pero hay muchos usuarios que ante unas condiciones favorables, pagarían por ese contenido. Autores como David Wellington representan el éxito de aventuras directas en internet cuando muchos compañeros de profesión desdeñan y persiguen a sus propios fans.

Cory Doctorow, superhéroe de internet, el Creative Commons y el fair use

La única forma que hay para vencer a la verdadera piratería, la que busca lucro, es con productos de calidad, que hagan que el consumidor se sienta recompensado por los autores que admira. Iniciativas como la Biblioteca de Baen Books, los diversos músicos que se niegan a participar de cánones y colocan sus discos gratis en la red o el regalo de libros en formato electrónico por parte de algunas editoriales siguen siendo hechos minoritarios que las grandes compañías intentan tapar. La llegada de modelos nuevos de explotación como el crowd funding o el freemium (popularizados por Spotify) han chocado con modelos tradicionales que no quieren más que poner barreras como los desfasados DRMs o servidores de identificación y autentificación.

El mayor éxito y el mayor fracaso del modelo freemium

Hay que tener en cuenta que cualquier medida de protección es completamente inútil, ya que sólo es cuestión de tiempo hasta que los "piratas" (muchos ellos por el mero reto de superarse) revienten dichas protecciones. Un caso sonado fue el famoso sistema anticopia de Sony, que impedía la reproducción de CDs en los ordenadores, vulnerando el derecho del comprador incluso a escoger cómo lo escuchaba. Incluso cuando una sentencia judicial obligó a la compañía a retirar del mercado los discos con esa protección, dicho anticopia (que había costado millones) había sido reventado utilizando... ¡un simple rotulador negro! Bastaba con pintar la primera pista del disco, una pista de datos corrompidos que hacía que los lectores informatizados no pudieran acceder al resto del contenido, para poder disfrutar del CD donde te diera la gana e incluso podías copiarlo.

El Gran Hermano te vigila
Como señalaba el escritor y editor Gardner Dozois en una de sus recientes antologías, la crisis actual ha afectado a la industria del ocio, algo que no había sucedido antes o por lo menos a la escala que estamos viendo: líneas editoriales canceladas, cadenas de librerías cerradas, editoriales en bancarrota... Lo triste es que algunos han aprovechado el momento para buscar un chivo expiatorio, y lo han hecho impulsando proyectos de leyes restrictivas, con el beneplácito de los gobiernos.
Hace poco tuve una discusión con un conocido a raíz de la ley Sinde, ley que esta persona defendía a capa y espada. La paradoja es que se trataba de la misma persona que se dedicaba a vender hace diez años copias de películas por internet.

Cuando piratees mp3 te consideraremos un terrorista...

El futuro, aquel país desconocido...
Las cosas no pintan muy bien, por lo menos a corto plazo. A pesar de que es reconfortante saber que colectivos como Anonymous o la Electronic Frontier Foundation están poniendo a más de uno en su sitio, el daño está hecho y tardará en sanar. Controversias como la guerra de precios de los e-books entre McMillan y Amazon no hacen más que dar alas a aquellos que quieren controlar, penalizar y, en definitiva, censurar.
En resumen, es una época difícil para ser escritor pero ¿cuándo lo ha sido? Los derechos de autor son innegables y fundamentales, pero no pueden ser la excusa para recortar el derecho a la libertad, más cuando no se trata más que de otro intento de lucrarse por parte de los que quieren seguir cobrando a costa de los demás.
Hay que decir, como escritor, yo lo tengo claro. Me quedo con las palabras de José de Espronceda pertenecientes a su poema más conocido:

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Porque la "piratería", en el sentido de lucro, tiene los días contados, mientras que las patentes de corso permanecerán. Y, si tengo que navegar, sé bajo qué bandera lo haré.


martes, 12 de abril de 2011

Derrotismo en la ciencia ficción: una opinión personal

No quiero ganarme fama de flamer, pero según qué cosas no sientan bien a mi hipertensión. Podéis leer la entrada en mi blog de libros.

sábado, 9 de abril de 2011

El Baúl de los Recuerdos: Mi primera figura

Cuando empecé a jugar a rol hace más de 20 años, una de las primeras cosas que hice (además de hacerme con la caja roja de Dalmau Carles de D&D) fue comprar una figura de plomo. Como International Khiladi acababa de comprar el Runequest e iba a empezar a arbitrar, decidí que mi personaje para esa campaña dependería de la figura que encontrase. Así que me dirigí a una tienda de modelismo que tenía material de rol (por desgracia hace años que está cerrada) y encontré una figura de Ral Partha que llamó mi atención de inmediato: un hombre lagarto.
En esos años las figuras todavía eran de plomo y, obviamente, yo no había pintado una figura en mi vida, pero quería que destacara, así que tambié compré un juego de pinturas Tamiya (otro error del que ya hablaré un día de estos).

La verdad es que no parece gran cosa...

A pesar de haberme comprado una figura más propia de un monstruo que de un PJ, International Khiladi estuvo de acuerdo con el personaje, que se tendría que enfrentar a la desconfianza de los PNJs humanos además de las dificultades de la campaña.

Como se puede ver, la figura es más bien tosca y los poco detalles quedaron tapados por mi nefasta capacidad para pintar. Sin embargo, conservo esa figura con gran cariño. Durante varios años jugué con el personaje del hombre lagarto, que logré retirar vivo tras convertirse en rey por méritos propios.

Pero eso es otra historia...

viernes, 8 de abril de 2011

Where No One Has Gone Before...

Ya comenté en su día que International Khiladi y yo somos grandes fans de Star Trek, y quesus adaptaciones al rol están en nuestras estanterías. Pues bien, hoy os traigo los dos suplementos que FASA dedicó a la entonces recién estrenada Star Trek: The Next Generation.


El primero de ellos recibe el título de First Year Sourcebook. A pesar de ser lanzado poco después de que empezara a emitirse la serie, cuenta con gran cantidad de información procedente de Paramount. Wl diseño a color es uno de sus puntos fuertes, con fotos de los sets de rodaje, los personajes, los nuevos enemigos...

Una edición impresionante


La nueva serie presentada con todo lujo de detalles


La tecnología del s.XXIV

La nueva y flamante U.S.S. Enterprise


Unos meses después aparecería el Officer's Manual, suplemento más en la línea de FASA de adaptar la línea temporal de Star Trek y desviarse del canon oficial. Por desgracia esto sentenciaría la franquicia y Paramount no renovaría los derechos, convirtiendo a este suplemento de Star Trek en el último que editó FASA.

Este prometedor manual se convertiría en el final de una etapa

El suplemento no escatima en ilustraciones para ambientar

Hay una sección importante con los planos interiores de la Enterprise-D

Los diagramas del equipo nuevo completan este libro

El mayor inconveniente que se puede poner estos suplementos es que no incluyen la hoja de personaje actualizada a las nuevas reglas de creación de PJ's, con lo que tuvimos que hacer apaños caseros (corta y pega, tippex y similares) para crear nuestra propia hoja de personajes.

¿Qué más puedo añadir? Crecí viendo Star Trek y jugando partidas memorables. Quizás como juego de rol hay muchos más completos pero, para mí, hay un lugar de honor en mi colección para los juegos que me hicieron aventurarme en la última frontera.

domingo, 3 de abril de 2011

DungeonMorph Dice

Me he enterado gracias a los amigos de La Marca del Este de la existencia de este proyecto, que consiste en unos dados de seis caras en los que vendrán reflejados diversos niveles de dungeons. Más una curiosidad o un método de hacer partidas en 5 minutos, el diseño de estos DungeonMorph Dice lleva ese toque old school que nos gusta a los jugadores veteranos. Queda poco para que lleguen a la cantidad mínima para fabricarlos, así que un servidor ya ha encargado los suyos. Podéis uniros a la iniciativa en este enlace.